sábado, 6 de septiembre de 2014

Colágeno y ácido hialurónico en cremas faciales

cremas | colageno y acido hialuronico


El colágeno y el ácido hialurónico son sustancia producidas por nuestro organismo de manera natural que cumplen la función de rellenar las zonas interfibrales de los tejidos para que se mantengan hidratados y tersos. Ambos compuestos presentan una destacada capacidad para reaportar a nuestra piel la firmeza que va perdiendo con el paso de los años y su efecto de relleno permite atenuar y eliminar las arrugas, además de agregar volumen a las zonas tratadas. Por estas razones, los citados compuestos son empleados de manera habitual en las últimas creaciones de las marcas cosméticas, siendo las auténticas estrellas de las más cotizadas y comercializadas cremas que podemos encontrar en el mercado de la cosmética.

Productos cosméticos enriquecidos con ácido hialurónico


Como habrás comprobado al analizar la composición de las cremas lanzadas al mercado en los últimos años, el ácido hialurónico es el compuesto que en mayor medida se ha incorporado a los tratamientos estéticos. Así, reputadas marcas como Avon o La Roche tiene como punta de lanza de su repertorio de cremas anti arrugas variedades que lo incorporan, unido a otros ingredientes más tradicionales, como las vitaminas, en especial la E. Otras marcas de prestigio también han apostado por la comercialización de cremas enriquecidas con este cotizado compuesto que, como hemos señalado, ha supuesto una revolución en el mercado de los tratamientos estéticos.


El ácido hialurónico se encuentra, en su variante natural, repartido por todo nuestro organismo, concentrándose en mayor medida en las articulaciones, para las que actúa como lubricante para facilitar el movimiento de la misma, en el tejido que rodea a los nervios y, lo que lo hace especialmente interesante para la industria estética, en la zona externa de las células de la piel. Su función consiste en atraer agua que circula por el organismo y concentrarla y acumularla, aportando hidratación a los tejidos. En tratamientos estéticos se utiliza inyectándolo bajo la piel mediante pequeñas infiltraciones indoloras que provocan un inmediato efecto de eliminación de arrugas. Además, por su excelente capacidad de relleno y creación de volumen, es empleado habitualmente para destacar y perfilar determinados rasgos, en especial los pómulos y los labios. Otras aplicaciones estéticas incluyen el incremento del volumen de los senos y la eliminación de imperfecciones de la piel.

En su variedad de crema cosmética, que se aplica tópicamente sobre la piel, se ha demostrado su capacidad para suavizar arrugas superficiales y poco profundas, si bien su efecto sobre los surcos y arrugas pronunciados no es en nada comparable al que supone las infiltraciones subcutáneas del producto. Debe tenerse en cuenta que una molécula de ácido hialurónico es capaz de retener hasta mil veces su peso en agua. Además, diversos ensayos clínicos han demostrado su capacidad para regenerar el tejido dañado, por lo que también está indicado para el tratamiento de quemaduras.

No obstante, si bien su utilización por periodos prolongados se traducirá en una visible mejora del tono general de la piel, a lo poder traspasar la primera capa de piel (la epidermis) su efecto de relleno no será tan pronunciado como el de los tratamientos inyectados. Esta es una característica común a todas las cremas cosméticas, su limitada capacidad de penetración cutánea. Un uso muy recomendado de este tipo de cremas es el de prevenir la futura aparición de arrugas, al mantener el suficiente nivel de hidratación de la piel.

Productos cosméticos enriquecidos con colágeno


Diversas marcas comercializan cremas faciales con colágeno, al que se le suele sumar en su composición la vitamina E. Puedes buscar información al respecto en la web o preguntar en tu tienda de confianza. El colágeno es una proteína que se encuentra distribuida por todo el organismo, en especial en las articulaciones y tendones, además de en la piel y el cabello. Actúa como soporte de estos tejidos, ocupando el espacio que queda entre las fibras que lo componen. El colágeno se degrada de manera constante y es regenerado por el organismo para reponerlo.

La capacidad del cuerpo humano para producir colágeno va mermando a medida que transcurren los años, en especial a partir de los 25. A los cincuenta años el cuerpo no produce siquiera la mitad del colágeno necesario para dar cobertura a todos los tejidos que lo precisan. Esta carencia de suficiente colágeno se aprecia en la aparición de arrugas y líneas de expresión en la piel, entre otros efectos.

Añadir vitamina E a la composición de la crema produce un efecto multiplicador, porque esta vitamina es un gran anti oxidante natural, por lo que protege a las células del cuerpo frente a la acción dañina de los radicales libre y evita o retrasa la degradación del colágeno.

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